Discurso del Aborto

Hola visitantes de mi blog, hoy no vengo precisamente de un buen humor. Les dejo lo que será mi discurso de oratoria para la próxima ocasión que pueda participar. En este tema tengo opiniones muy fuertes, por lo tanto no se asusten por algunas cosas que diga. Disfrútenlo.



Gracias, mamá. Gracias por haberme permitido crecer, desarrollarme y llegar a ser quien soy hoy. Mil gracias. Especialmente porque sé que hay otras parejas que no permitieron que su hijo creciera. Sí, parejas que cometieron errores, parejas que no supieron aceptar las consecuencias de sus actos, parejas que no pudieron ser responsables. Jurado, compañeros, maestros, padres de familia y público en general, mi nombre es VFF y vengo a hablarles sobre un tema que no a todos nos gusta oír, un tema fuerte, pero un tema que cada vez está más presente en la sociedad: El aborto.

Desde el año 2007 el aborto es válido en el Distrito Federal, mientras que en los estados de la república sólo es legal bajo ciertas circunstancias. Éstas son: cuando el embarazo es resultado de una violación, si el aborto es provocado accidentalmente, el embarazo pone en riesgo la vida de la mujer, el producto tiene malformaciones graves, de continuar el embarazo se provocaría un grave daño a la salud de la mujer y si el embarazo es producto de una inseminación artificial no consentida. Con todo esto, aparte se debe realizar dentro de las primeras doce semanas de gestación.

Los casos anteriores tienen razones médicas y psicológicas para sustentar el apoyo al aborto. Por el contrario, yo les planteo una situación muy conocida: Embarazo adolescente y no deseado. ¿Es correcto apoyar el aborto en una situación así?

Yo les doy razones para no apoyarlo. En primer lugar, ¿qué clase de seres superiores a la raza humana se cree esa pareja para decidir quién vive y quién no? Si pudiéramos decidir, vaya que habrían muchos asesinatos en este planeta. Y el aborto es eso, un homicidio, un homicidio a tu propio hijo, a tu propia sangre. Y como todo ser humano, merece la oportunidad de crecer, ir a la escuela, tener amigos, trabajar, casarse, tener hijos, incluso nietos y bisnietos. Merece vivir. Aunque algunas mujeres digan "es mi cuerpo, yo decido qué hacer con él", pues sí, tienen derecho y libertad de hacer lo que gusten con su cuerpo, pero como todo derecho y libertad, acaba cuando invadimos el de otra persona. Y aquí invadimos el derecho de vivir de ese bebé. Por lo menos el derecho que todos tenemos de nacer.

Por otro lado, muchos dirán que, dado el poco desarrollo del embrión, no sentirá nada. Yo si a esta edad me enterara que mis padres quieren matarme porque no pueden con la responsabilidad de tenerme, quedaría devastada. Me dolería muchísimo. Y claro, el bebé no pensará y analizará las cosas de la misma manera que una muchacha de 16 años como yo, pero de alguna manera lo debe sentir. Y una cosa es que te quiera matar tu vecino y otra es que te quieran matar tus padres, las personas que en teoría deberían quererte incondicionalmente y aceptarte más que cualquier otra persona. Y a mi no me consta que no sienta ni que sienta, porque ningún bebé ha vuelto a la vida para contarnos que se siente que te apliquen el aborto, pero con el simple hecho de saber que hay 1% de probabilidad de que lo sienta, ya me haría sentir muy culpable.

He sabido de adolescentes que no temen a ser padres, que quieren tener hijos y una familia cuando sean mayores, que desean ser muy buenos padres y darle todo a sus hijos. Pero cuando meten la pata antes de llegar al momento para tener a esa familia, apoyan y aplican el aborto. Me parece extremadamente hipócrita, ya que ¿cómo es posible que alguien que ansía tanto ser un buen padre, cometa la mayor infamia que un padre puede hacer? Matar a su hijo. A su propio hijo. Y todo porque no era el momento o simplemente no tuvo el valor de hacerse cargo aún.

Y lo peor de todo, es que ese bebé está pagando los platos rotos. Está pagando por un error que no hizo. Los padres no tuvieron el coraje ni el valor para aceptar las consecuencias de sus actos. Se les hace muy fácil abortar y esconder todo bajo el tapete, como si no hubiera pasado nada. No están dispuestos a hacer frente a la vida que les espera tras la imprudencia que cometieron. No quieren aceptar que es su responsabilidad hacerse cargo. La joven embarazada no quiere perder unos meses de escuela o incluso todo el año. El muchacho no quiere ponerse a trabajar y convertirse en un hombre responsable aún. La pareja no desea enfrentarse a sus padres y admitir el error que hicieron, de encarar la decepción e incluso enojo de sus padres. ¿Y por todo eso el bebé debe morir? ¿Por ellos? ¿Para que su vida siga normal y no tengan problemas? Es absolutamente egoísta. Usando una analogía de la situación, a ustedes, adultos ¿les gustaría que los despidieran de su empleo porque otro compañero metió la pata? Y aparte, ¿que él siga con su vida normal, con su empleo, como si nunca pasó nada? Jóvenes, ¿no les molestaría que les quitaran la lap, el celular, las salidas y todo porque un amigo suyo reprobó año? ¿No creen que es injusto que él no pague las consecuencias pero ustedes, quienes no tuvieron nada que ver con lo sucedido, están pagando el castigo? A mi no me gustaría.

Ahora no pueden decir que no saben lo que hacen, los medios de comunicación, centros de salud, escuelas e inclusive los padres de familia hablan sobre estos temas. A todos nos ha tocado "La Plática". Sabían lo que hacían, sabían las probabilidades, sabían las consecuencias y ahora que les ocurrió, no pueden afrontarlas. Qué inmadurez.

Y aunque crean que es algo que se puede olvidar, muchas mujeres se arrepienten y cargan con eso el resto de su vida. Algunas, debido a que su país no lo acepta, se lo hicieron en un centro clandestino y posteriormente sufren de las consecuencias de ese aborto. No es tan fácil como se cree. Muchos hombres lo apoyan porque no saben lo que es tener un hijo dentro de ellos. Y varios jóvenes lo ven como una solución sencilla y práctica, pero claro, no tienen la madurez y forma de pensar que les permita analizar a detalle esa situación.

Yo no apoyo el aborto. No es mi intención cambiarles su forma de pensar, me conformo con que quede la semilla de lo que les acabo de decir y de alguna manera reflexionen lo que les he dicho. Ustedes sabrán qué opinión tener. Si cambia o se mantiene igual.

Concluyendo con esto, les recuerdo que el aborto puede ser válido cuando se tiene una buena justificación, es distinto cuando lo deseas hacer por imprudente e irresponsable. Ahí debes hacerte cargo de tu responsabilidad.

Antes de irme, quiero pedirles que porfavor agradezcan a sus padres por haberles dado la oportunidad de vivir, que algunos con dificultades de salud, económicas o de cualquier otra índole, no se dieron por vencidos y les dieron la oportunidad de vivir. Que apesar de eso, quisieron tenerlos y darles lo mejor que se pudiera. Que aunque conllevara muchos sacrificios y sufrimiento, los quisieron y los aceptaron en este mundo. Ustedes fueron los afortunados que pudieron nacer. Recuerden que hay muchos otros que no reciben esa oportunidad. Gracias por su atención.

1 comentario:

Anónimo dijo...

muy lindo discurso :) ojala aygan mas temas para visitar te mereces un 10 con estrellitas jaja