La culpa

Te quiero. Sí, esa es la manera en que comienzo esta carta porque un "hola" me parecía muy frío y un "amado mío" ha sido demasiado. Pero sí, te quiero muchísimo, más de lo que pudieras imaginar. 

Desde hace ocho largos años nuestras vidas se han enlazado de mil y un maneras, pero lo que siempre ha estado presente ha sido la amistad que tú y yo compartimos gratamente. No pretendo convertirte en otra víctima del friendzone al escribir esto. No, yo sólo quiero que comprendas mi posición en este momento.

Te conocí cuando era una niña y ahora ya soy una mujer. No puedo acabar de contar las maneras en que tú ayudaste en ese tormentoso proceso. Me has influenciado en un millón de maneras, al grado de que casi todo me recuerda a ti: canciones, películas, libros, etc. Has sido una persona muy  importante para mí a lo largo de estos años y deseo que esto quede muy claro. No importa las situaciones difíciles a las que nos hemos enfrentado, la amistad prevaleció cuando todo lo demás fue incapaz de lograrlo. Eres de las pocas personas que han logrado conocer una gran parte de mí, alguien que ha conseguido un gran porcentaje de mi confianza, alguien a quien siempre he admirado. Vaya que te admiro ... Y esa admiración se convirtió en muchas otras cosas a lo largo del tiempo, como tú bien recordarás. 

De todas las amistades que he tenido, la tuya se encuentra entre las más resistentes. A pesar de todas las peleas, bloqueos en el MSN (cuando existía) y cientos de malentendidos, hemos sabido salir adelante y no perder eso que nos ha unido. Te he perdonado y tú a mí, seguimos dispuestos a prestar al otro nuestros servicios cuando sean requeridos y mucho más. 

Una amistad así no es algo que no llegase a desencadenar sentimientos bastante poderosos. Existen muchas cosas que haría con tal de que tú fueras feliz y, me atrevo a comentar, tú también las harías por mí. Probablemente hasta daría mi vida por ti. Sin embargo, hay propuestas a las que no puedo acceder porque sé que a la larga no serán beneficiosas para ti. Es por eso que hago todo esto ...

Podría mentir y hacerte creer que mis sentimientos de amistad involucran algo más, pero ¿eso te haría feliz? Lo dudo. Aprecio mucho lo que sientes por mí y es por ello que reconozco que mereces una mujer que te ame en todo el sentido de la palabra. Mereces una mujer maravillosa pero yo no soy ella, no ahora. Te pido que entiendas eso. 

Ninguno de los dos es víctima de la situación. Yo no te pedí a gritos que sintieras algo por mí ni tú buscaste que esto sucediera, lo sé, pero tú debes comprender que durante cuatro largos años mi corazón ha pertenecido a alguien diferente de ti y tú has estado consciente de ello. Sé que te duele que no te corresponda, pero tú sabías que así podrían ser las cosas. Lo lamento. 

Espero que algún día veas que mis disculpas son sinceras y realmente quisiera no ocasionarte el daño del que ahora soy responsable. Quizá no te amo pero sí te quiero. Ya sé, ya sé, te duele ... y a mí me duele que no haya una solución menos dolorosa para ti, simplemente no existe ... La culpa es grande, la impotencia también. Me frustra que haga lo que haga todo implique algún tipo de sufrimiento para ti.

Tómate el tiempo que necesites para estar bien, yo te esperaré. Siempre te he esperado. Eres un gran amigo para mí y nunca querré dejarte ir. Te necesito y mucho. Olvidarte es algo imposible para mí, ojalá te quede muy claro. No hay manera de que yo exista en este mundo y algo no me recuerde a ti. Perdóname, en serio, todo debería ser diferente ...

Descansa y cuídate. Las cosas serán mejor después, estoy segura. Sabes que siempre estaré aquí. 

Lo diré por última vez; te quiero mucho.